Guerras culturales o convivencia: una elección de sociedad
Las «guerras culturales» han evolucionado hacia enfrentamientos simbólicos que polarizan y fragmentan la sociedad. Frente a esta lógica de confrontación, la convivencia propone integrar activamente la diversidad como riqueza común. No elimina el desacuerdo, pero evita que se vuelva destructivo, ofreciendo una vía exigente y necesaria para las democracias pluralistas.
