Córdoba, Capital Mediterránea de la Cultura y el Diálogo 2027

El 28 de noviembre de 2025, los ministros de Asuntos Exteriores reunidos en el marco de la Unión por el Mediterráneo (UpM) designaron oficialmente a Córdoba (España) y Sidón (Líbano) como Capitales Mediterráneas de la Cultura y del Diálogo 2027, en una iniciativa coordinada con la Fundación Anna Lindh.

Para Córdoba, este nombramiento va mucho más allá de un reconocimiento simbólico: constituye una hoja de ruta estratégica para consolidarse como destino de turismo cultural y responsable de alto valor añadido. Con cuatro inscripciones en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO —la Mezquita-Catedral, el casco histórico, Medina Azahara y la Fiesta de los Patios—, la ciudad concentra herencias romana, judía, islámica y cristiana en un espacio urbano compacto que encarna el espíritu de la convivencia mediterránea.

La candidatura se apoya en un modelo de turismo con valores, inspirado en el proyecto TRES y en la Declaración de Córdoba de 2007. Este modelo sitúa a las comunidades locales en el centro de la cadena de valor, impulsa el comercio justo, prioriza la gastronomía y la artesanía de proximidad, el alojamiento familiar y las experiencias de barrio, y promueve relaciones equilibradas entre residentes y visitantes. Para el sector profesional, todo ello se traduce en productos más diferenciales, una mayor fidelización y una reputación sólida como destino responsable.

El marco de Capital Mediterránea refuerza también la capacidad de Córdoba para atraer segmentos de alto valor añadido: viajeros culturales, iniciativas de diálogo euro-mediterráneo, intercambios académicos, congresos, encuentros profesionales y grandes eventos internacionales. Rutas como el Camino Jacobeo Mozárabe, los itinerarios andalusíes, judíos y cristianos, la gastronomía de kilómetro cero o las experiencias ligadas a la música y la artesanía tradicional abren un amplio campo de colaboración para agencias, turoperadores y empresas receptivas.

Esta designación se inserta en una red mediterránea ya activa —la Red de Juderías, las instituciones del Legado Andalusí— y en proyectos como el Foro de Córdoba, Foro Mundial de la Convivencia, que cooperará con Sidón mediante eventos espejo y proyectos interculturales comunes.

Al mismo tiempo, Córdoba asume el reto de gestionar su éxito: evitar la masificación, proteger la calidad de vida y avanzar en la digitalización, la inteligencia artificial y la gobernanza participativa. El objetivo es convertir un patrimonio excepcional en una ventaja competitiva sostenible y hacer de Córdoba un motor vivo de convivencia, cultura y diálogo en el Mediterráneo.

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